O valor das cousas

Nestes momentos de confinamento onde moitas cousas nos veñen á cabeza, debemos reflexionar e orientar a nosa vida ante aquelo que realmente nos aporta e nos importa. Ante aquelo que sí nos desmontaría si faltase da nosa vida para sempre. Aprender a sentir sen medo a expresar.

[María V. Rey, psicóloga]

Deixamos para a reflexión unha carta atopada en facebook:

Mi aportación

Hasta el día 14 de marzo de 2020 nos hemos pasado la vida quejándonos por todo. No teníamos suficiente tiempo para hacer todo lo que queríamos. No caminábamos, corríamos para llegar a todos los sitios, siempre con prisas, madrugando para organizar nuestras vidas, para tener más tiempo. Preocupados íbamos pensando en el coche si nos habíamos dejado algo importante en casa. Llegábamos casi siempre tarde a cualquier cita que teníamos, estresados. No éramos capaces ni siquiera de disfrutar de ese momento cuando ya habíamos llegado a nuestro destino porque seguíamos pensando en todo lo que teníamos que hacer al día siguiente.

La vida, el mundo, el planeta nos ha dicho PARA, DETENTE, RELÁJATE, PIENSA. Ha puesto en nuestro camino algo que no podemos ver pero que da mucho más miedo que si fuera visible. Nos ha puesto a prueba y nos ha desprovisto de lo más importante que antes teníamos y que ahora no podemos disfrutar… El contacto humano.

Eso que no vemos nos ha dado a cambio lo que antes tanto echábamos en falta, TIEMPO.

Y ahora que podemos hacer todo lo que antes no podíamos, que no tenemos que correr, nos ha obligado y castigado a quedarnos solos. Ahora sólo tenemos tiempo, ahora nos acordamos de esa última comida familiar, de ese último beso a tu pareja, de ese último abrazo a tus amigos. Ahora todo ese tiempo que antes ansiábamos no nos sirve para nada.

Salimos a la calle con miedo, nos tapamos la cara, nos alejamos de las personas, no queremos tocar nada que no sea nuestro. Nos hemos deshumanizado. Todo lo que antes hacíamos con prisa y sin darle importancia HOY cobra un sentido diferente.

Antes de ese día deseábamos llegar a casa y quedarnos allí, en nuestra zona de confort, seguros, protegidos, solos… Y no pasaba nada. Era lo que queríamos en ese momento, descansar y no pensar en nada.

Hoy, eso que no vemos, nos recluye en casa y nos aísla del resto de personas. Nos miramos desde los balcones, desde las ventanas, y todos pensamos lo mismo… Por qué nunca hemos valorado tener la libertad que hoy nos arrebatan, por qué hoy cobra otro sentido un “luego nos vemos y tomamos algo”, un “ven a casa que te invito a comer”, un “vamos a pasar el finde fuera de casa”… Por qué cuando teníamos tiempo no hacíamos todo lo que podíamos y ahora tampoco podemos hacerlo????

Lección de vida importante, el tiempo no da la felicidad si careces de las personas con las cuales lo quieres compartir. El tiempo no sirve de nada si nada puedes hacer.

No sabemos cuánto tiempo tendremos que estar confinados, recluidos, aislados y solos. No sabemos qué hacer hoy, no sabemos si de repente nos van a decir que nos aprovisionemos y nos encerremos en casa indefinidamente… No quiero pensar que eso suceda.

Lo que sí sé, es que tarde o temprano volveré a salir sin miedo a la calle, a cara descubierta. Abrazaré con fuerza a toda mi familia y amigos y acariciaré y besaré como si se parara el mundo a esa persona porque me he dado cuenta de que el tiempo no era el problema, y de que poder estar juntos sin miedo a nada es lo más importante.

Ahora tengo todo el tiempo del mundo, no os tengo a tod@s vosotr@s y no soy feliz.

No sabéis qué ganas tengo de que la vida vuelva a ser normal, de coger el coche, de pasear de la mano, de vivir en compañía todos esos momentos que antes me llegué a negar a mi misma y que ahora se nos niegan por nuestra salud y la de los que nos rodean.

Esta corona de espinas que llevamos todos nos la podremos quitar, volveremos a ser libres y saldremos a la calle de nuevo valorando y apreciando cada momento que vivamos, porque esa corona no es más que una prueba que nos pone la vida para que aprendamos que el tiempo y el dinero no sirven de nada si no podemos compartirlo.

Sentir, abrazar, besar, tocar… Podremos hacerlo de nuevo pero con mucho más sentimiento porque ya sabemos cuánto se sufre cuando no puedes hacerlo.

Arantza Iglesias

One thought on “O valor das cousas

  1. La verdad es dificil esta situacion y es verdadq cuando nos niegan la libertad es cuando mas la echamos en falta. pero tambien es cierto que las cosas que aparecen asi tan arrepentinas a mi personalmente me afectan más. como que me cuesta más adaptarme a ellas. pienso que si me fuesen avisando de los cambios con que tuviese tiempo de asimilarlo creo q lo llevaria mejor.

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