Propósitos 2019 – Marzo (3º)

Volvemos con una nueva propuesta para este mes! Nuevo propósito para el cuidado de nuestra salúd mental del 2019!

Recapitulando lo visto en meses anteriores, aprendimos la importancia de incluir el sentido del humor y de trabajar en la mejora del autoestima. Este marzo, analizaremos la relevancia que tiene el ejercicio físico, no en la estética corporal sino en el equilibrio de la psique.

 

¿Qué impacto tiene la realización de ejercicio físico en la salúd mental?

El ejercicio físico tiene no solo beneficios en la salúd física al mejorar el funcionamiento cardiovascular y prevenir enfermedades relacionadas con el sobrepeso sino que al oxigenar, el cerebro contribuye a una buena circulación cerebral con la consecuente prevención de accidentes cerebrovasculares y al mejor funcionamiento cognitivo general.  Esto es importante a todas las edades, pero especialmente según avanzamos en edad, puesto que con el envejecimiento se produce una disminución de las habilidades mentales y de la velocidad de procesamiento de la información si la vida del individuo es sedentaria y nada estimulante a nivel cognitivo.

El mantenimiento de una actividad física moderada pero sostenida en el tiempo, permite estimular la producción de una serie de sustancias como el factor neurotrófico cerebral (BDNF) asociadas a la salud de las neuronas y la transmisión nerviosa que da lugar a mejoras en la atención, memoria, etc y constituyen un factor de protección frente a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Además, constituye una de las mellores herramientas en la lucha contra la ansiedad,  a regular la activación fisiológica y producir un efecto que dura hasta varias horas después de la realización de la actividad. Esto es debido, por un lado, al efecto que tiene el ejercicio sobre los músculos que permite que suelten la tensión y el  agarrotamiento, junto con la liberación de serotonina y endorfinas y, por otro, la distracción temporal del foco de atención de los problemas diarios al tener que concentrarse en la realización de un ejercicio.

Además, el efecto que tiene en la parte estética al ponernos en forma, repercute positivamente en la autoimagen que tenemos de nosotros mismos, contribuyendo a que nos veamos atractivos y ágiles incrementando así  nuestra autoestima y mejorando nuestro estado de ánimo global.

Otros beneficios conocidos de la actividad física regular son los referidos a la mejora de la calidad del sueño y del establecimiento de disciplina personal. Además, en la medida en la que muchos deportes tienen base en el equipo, facilitan la interacción social y el establecimiento de vínculos sanos y de calidad.

 

¿Qué tipo de ejercicios tenemos que hacer? ¿Con qué frecuencia?

Para comenzar a notar beneficios al practicar algún deporte, debemos hacerlo de forma regular, y con una intensidad moderada. Es decir, no nos aporta grandes cambios salir a correr un día si el resto del mes somos totalmente sedentarios; es preferible incluir en la rutina diaria caminar 30 minutos si eso nos permite mantenerlo en el tiempo. Lo recomendado habitualmente es dedicarle entre media hora y una de 3 a 5 veces por semana, y el tipo de ejercicio dependerá de nuestra condición física inicial, edad y peso, por lo que si no tenemos claro por donde empezar, lo preferible es consultar antes a un profesional del deporte y al médico sobre nuestra salud.

 

Referencias bibliográficas:

Ramírez, W., Vinaccia, S., & Gustavo, R. S. (2004). El impacto de la actividad física y el deporte sobre la salud, la cognición, la socialización y el rendimiento académico: una revisión teórica. Revista de estudios sociales, (18), 67-75.

Chekroud, S.R., Gueorguieva, R., Zheutlin, A.B., Paulus, M., Krumholz, H.M., Krystal, J.H. & Chekroud, A.M. (2018). Association between physical exercise and mental health in 1-,2 million individuals in the USA between 2011-2015: a cross-sectional study. The Lancet Psychiatry.

Jiménez-Torres, M. G., Martínez Narváez, P., Miró Morales, E., & Sánchez Gómez, A. I. (2008). Bienestar psicológico y hábitos saludables:¿ Están asociados a la práctica de ejercicio físico?.

Carbonell Baeza, A., Aparicio García-Molina, V. A., & Delgado Fernández, M. (2009). Efectos del envejecimiento en las capacidades físicas: implicaciones en las recomendaciones de ejercicio físico en personas mayores. RICYDE. Revista Internacional de Ciencias del Deporte, (17).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *