8 Consejos para cuidadores de personas con demencia (3º Demencias)

En entradas previas de este blog vimos una clasificación de los principales tipos de demencia y sus síntomas clave  tanto cognitivos como emocionales y de comportamiento que se derivan de estas dolencias, que provocan que el cuidado de una persona con demencia sea estresante y doloroso para sus familiares.

Con esta nueva publicación queremos adentrarnos un poco en la otra cara de la moneda, en los cuidadores de estas personas, para ofrecer algunos consejos a la hora de afrontar ciertas situaciones de cuidado. Estos serán consejos generales aplicables a todos los tipos de demencia, pero no quita que cada caso sea diferente tanto por la patología, como por el individuo, su entorno y sus posibilidades, por lo que es importante entender que si enfrentan situaciones complejas acudan a un profesional para analizar el caso y actuar sobre los factores adecuados.

 

  • Consejo 1: Al detectar déficits notables que comiencen a afectar a la rutina diaria, se debe recurrir a un médico con el fin de diagnosticar de forma fiable y rápida la posible patología y referirlo a un especialista si se confirma que padece algún tipo de demencia. Así se podrá interferir y proteger el cerebro frente al proceso de muerte neuronal con el fin de enlentecer el deterioro.

 

  • Consejo 2: Al tomar la decisión de cuidar de una persona querida con demencia debemos hacerlo sabiendo que es un proceso que no va a ir a mejor, y tendrá momentos muy duros, por lo que debemos establecer un entorno estable de cuidados sin olvidarse de uno mismo e intentando compaginar el nuevo rol con la vida propia. Es vital entender que para cuidar de un enfermo antes debemos cuidar de nosotros mismos y descansar, sino no tendremos fuerzas para enfrentar los retos diarios que supone.

  • Consejo 3: Conocer el proceso de deterioro ligado a las demencias y los aspectos que se ven afectados facilita entender los motivos por los que quien la padece se comporta de determinadas formas que nos afectan y actuar correctamente en consecuencia. Del mismo modo podremos explicarle a la gente que nos rodea los cambios de comportamiento que les sorprendan por parte del enfermo.

 

  • Consejo 4: Es importante adaptarse a las necesidades concretas de cada enfermo, puesto que en las primeras fases la persona será autónoma y solo necesitará ayudas puntuales, por lo que hay que ayudarle cuidar la privacidad y dignidad del afectado. A medida que la patología avance el cuidador tendrá que invertir mucho más tiempo no solo en los cuidados diarios sino en la gestión de aspectos financieros y médicos por lo que lo ideal es hablar con el afectado en estados iniciales para conocer sus deseos sobre todos los temas futuros que puedan ir surgiendo para tomar las decisiones que respeten su persona.

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  • Consejo 5: La PACIENCIA, sobre todas las cosas, será el mayor aliado diariamente, puesto que la parte más difícil en este tipo de enfermedades son los problemas de comunicación con el enfermo en etapas avanzadas y producirá desgaste en la relación. Del mismo modo, son comunes las alteraciones de conducta en forma de rabietas, mordiscos, etc, momentos en los que es importante mantener la calma y tranquilizar al enfermo, puesto que al no poder aprender de nuevas experiencias no tienen ningún sentido intentar razonar y reñirles, ya que solo los alteraría más. Con la práctica se aprende a leer el lenguaje corporal del enfermo para ver cuando está alterándose y ayudarlos.

 

  • Consejo 6: En la comunicación con una persona con demencia es bueno evitar distracciones que supongan un obstáculo atencional extra y tomar la iniciativa para estructurar la conversación si vemos que al enfermo se abstrae. Además del contenido del mensaje debemos cuidar la forma, hablándole vocalizando y manteniendo el contacto visual para captar el foco atencional de la persona, reformulando con palabras sencillas los mensajes que no entiendan, pero siempre con respeto y hablándole como los adultos que son.

 

 

  • Consejo 7: En referencia a rutinas diarias:
    • Alimentación: Según progresa la enfermedad, los hábitos de comida, preferencias e incluso horarios pueden cambiar, por lo que las rutinas son importantes para facilitar los procesos. Además, es habitual que en etapas avanzadas tengan dificultad para controlar el uso de cubiertos y la temperatura de los alimentos, así como también se debe tener especial cuidado si empieza a haber problemas de deglución y atragantamientos.
    • Higiene: El momento del aseo es uno de las fuentes de conflicto y ansiedad más habituales puesto que supone una invasión del espacio íntimo por lo que en las primeras etapas de la enfermedad se debe ofrecer ayuda sin imponerla y según avanza dejar que el enfermo marque el ritmo sin forzar las situaciones.
    • Sueño: Los cambios de horarios de sueño, así como también de alteraciones como la deambulación nocturna del enfermo por la casa son uno de los problemas habituales que impacta sobre todas las personas que convivan en el hogar que requieren intervención médica y control constante.
    • Ocupación: La mejor forma de mantener una buena relación entre cuidador y enfermo, así como también de un estado de ánimo positivo es realizar actividades que disfruten y permitan no estar constantemente pensando en la enfermedad sino en las capacidades que aún se mantienen preservadas y permiten tener unas horas de normalidad.

 

  • Consejo 8 y quizá el más importante: NO TEMAS PEDIR AYUDA, no estás solo, incluso si no contáis con otros familiares que puedan ayudar, existen numerosas instituciones públicas y privadas especializadas en el trato con personas con demencia. Junto con estas, también se puede recurrir a fundaciones y asociaciones y solicitar diferentes prestaciones económicas y servicios contemplados en la Ley de Dependencia. A continuación quedan algunos links a organismos especializados:

https://crealzheimer.imserso.es/crealzheimer_01/index.htm

https://www.ceafa.es/

http://agadea.org/

https://afaga.com/es/

http://www.alzfae.org/

http://www.fundacionreinasofia.es/ES/Paginas/home.aspx

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