Propósitos 2019 – MAYO (5º)

Nuevo mes, nuevo propósito, esta vez dedicado a los beneficios de la lectura, aprovechando que estamos en el mes de las letras gallegas.

El motivo por el que queremos reservar un espacio para destacar la importancia de la lectura es por los grandes beneficios que tiene leer para el cerebro tanto a nivel cultural como en lo puramente orgánico.

 

La lectura es una de esas actividades que deja huella en nuestro cerebro,  ya que leer diariamente requiere la activación de ciertas partes de él relacionadas no solo con el  procesamiento lingüístico sino también con la atención y la memoria. De esta forma, una persona que dedique tiempo a la lectura está favoreciendo la interconexión sináptica de varias regiones cerebrales, principalmente de las neuronas del lóbulo temporal izquierdo, relacionadas con el procesamiento lingüístico y convirtiendo esta sencilla actividad en un factor de protección contra el deterioro cognitivo vinculado al envejecimiento y a ciertas patologías como las demencias. Esta protección viene dada por la creación de rutas comunicativas fuertes entre neuronas que sirven de camino alternativo a las rutas dañadas por las antedichas circunstancias, pudiendo transmitirse los impulsos nerviosos precisos para el correcto funcionamiento cerebral.

De la misma forma, leer aumenta  nuestra capacidad para memorizar datos al establecer conexión entre grupos de información y vinculándolos a los estados emocionales del momento de la lectura. Es decir, las emociones facilitan la recuperación de información almacenada previamente en un estado emocional equivalente, de esta forma, cuando estamos tristes podemos recordar los versos de un poema con el mismo cariz emocional o la letra de una canción que vinculemos a ese estado anímico ya que se ve facilitado por ese “disparador mnésico” que supone la emoción.

Otros beneficios de la lectura son fácilmente comprensibles cuando dedicamos un instante a analizarlos. Así, entendemos como la lectura puede potenciar la empatía del lector a través de las vivencias de los personajes de la historia, con los que nos vinculamos y entendemos los motivos por los que actúan de una forma u otra en el libro, llegando a imaginarnos a nosotros mimos en su lugar. De la misma forma la lectura facilita la desconexión de la rutina y del estrés, permitiendo tener momentos de calma diarios que derivan en otros dos beneficios, la reducción de la rumiación de preocupaciones, con el consecuente aumento de la calidad del sueño, para todos aquellos que incluyen en su rutina nocturna la lectura antes de ir a dormir, iniciando el sueño más relajados muscular y psíquicamente.

 

 

 

Por tanto, el PROPÓSITO DEL MES DE MAYO, será iniciarse, retomar o continuar una lectura adaptada al gusto, necesidades e intereses de cada uno de vosotros, sin tomarlo como una obligación, sino acercándonos a la lectura con conocimiento de sus beneficios y dedicándonos unos minutos a reflexionar los aspectos positivos y aprendizajes que tienen para cada una de esas lecturas.

 

Para aquellos que no tienen en mente ningún libro en este momento, aquí acercámos algunas recomendaciones:

  • La Galicia Insolita – Antón Fraguas
  • Vidas Senlleiras – DARIO XOHAN CABANA
  • La ladrona de libros – Markus Zusak
  • El viejo y el mar – Ernest Hemingway
  • Una habitacion propia – VIRGINIA WOOLF
  • Desgracia – J. M. COETZEE
  • El nombre de la rosa – Umberto Eco
  • El don de las piedras – Jim Crace
  • Pensar Rápido, Pensar Despacio – Daniel Kahneman
  • Diez Negritos – Agatha Christie
  • El Capitán Alatriste – Arturo Pérez-Reverte
  • La sombra del ciprés es alargada – Miguel Delibes
  • La sonrisa etrusca – José Luis Sampedro
  • Los cuatro acuerdos: Un libro de sabiduría tolteca – Miguel Ruiz
  • El hombre que confundió a su mujer con un sombrero – Oliver Sacks
  • Un mago de Terramar – Ursula K. Le Guin
  • La caja negra – Amos Oz
  • Una vida que no es mía – Olivia Sudjic
  • SAKURA – Matilde Asensi

 

Referencias bibliográficas:

Esteve Esteve, M., & Collado Gil, Á. (2013). El hábito de lectura como factor protector de deterioro cognitivo. Gaceta Sanitaria27(1), 68-71.

Riquelme, E., Munita, F., Jara, E., & Montero, I. (2013). Reconocimiento facial de emociones y desarrollo de la empatía mediante la lectura mediada de literatura infantil. Cultura y educación25(3), 375-388.

The Wall Street Journal: Bibliotherapy: Reading Your Way To Mental Health.

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