Propósitos 2019 – Junio (6º)

 

Nuevo mes, nueva publicación! Continuamos con el cuidado de la salud mental a través de esta serie de publicaciones, en las que proponemos una tarea para convertirla en propósito del mes,  trabajar en ella, extraer aprendizajes y aplicarlos a nuestras vidas. Aprovechando la llegada del buen clima, que suele ir de la mano de la dedicación de más tiempo a la realización actividades al aire libre, hablaremos de la importancia de establecer relaciones sociales de calidad.

 

¿Por qué son importantes las relaciones sociales?

El establecimiento de vínculos con otras personas es uno de los pilares más importantes en el mantenimiento del equilibrio psicológico puesto que supone apoyo y refuerzo externo cuando lo precisamos, fomenta la participación en actividades de ocio,  aumenta la autoestima, es un factor de protección frente a enfermedades y ayuda a autodefinirse en la medida que establecemos semejanzas, diferencias, intereses y opiniones propios y entendemos los de otras personas.

Los seres humanos somos seres sociales que necesitamos el contacto con los demás para desarrollarnos, aprendiendo los unos de los otros. Por ello, es importante iniciar actividades que nos ayuden a superar las barreras de la timidez y la desconfianza y desarrollar las habilidades sociales que se precisan para abrirnos a los demás.

 

 

¿Qué hace que una relación social sea de calidad?

La calidad de las relaciones viene directamente establecida por el grado de seguridad y confianza afectiva que nos genera. Debemos aprender a identificar que amistades son positivas y por el contrario cuales son tóxicas. No tiene sentido mantener una relación con alguien que nos trata mal o con alguien que solamente nos mantiene en su círculo por interés ya que son tipos de relaciones que lastran y solo traen malestar. Por el contrario, una relación de calidad será la que nos permita desarrollarnos social e individualmente y generar un entorno de crecimiento personal seguro y óptimo.

 

¿Cómo establecemos y cuidamos los vínculos sociales?

En ocasiones las dificultades que enfrenta una persona a la hora de establecer vínculos con otros pueden venir dados por pautas educativas que recibieron, características de personalidad del continuo introversión-extroversión y como consecuencia de experiencias vividas con anterioridad entre otras cosas. Los detalles concretos de cada caso deberían ser analizados en detalle por un profesional si las dificultades que enfrenta son tan significativas como para llegar a interferir de manera grave en su capacidad de relacionarse.

Las personas que buscan mejorar la calidad de sus relaciones interpersonales deben tener en cuenta que el primer paso es analizar dentro de nuestra red social que personas nos hacen felices y cuales son personas que nos aportan solo cosas negativas. A veces las personas se autoimponen una presión excesiva acerca de con quien se tienen que llevar y con quien no, exigiéndose estar en ciertos entornos sociales y forzando la interacción con otros, cosa que lo único que genera es ansiedad constante.   Si en lugar de centrarse en la cantidad, las personas se centraran en la calidad de sus relaciones, entenderían que la confianza es la única forma de conseguir que una amistad avance, y que para obtenerla no se puede forzar, no se consigue chascando los dedos sino que implica cuidar de la relación como lo haríamos con una planta, dedicarle tiempo y cuidados, “regarla” a diario para que crezca fuerte. Pasar tiempo con una persona y compartir anécdotas personales, opiniones e intereses y compartir aficiones son “ingredientes” clave para nutrir una buena relación, por lo que uno de los objetivos de este mes radica en tomarnos el tiempo necesario para ver cómo están los demás, pues en ocasiones dejamos pasar el tiempo sin tener noticias de alguno de nuestros amigos, cuando lo adecuado es hacerles una llamada o ir a visitarlos para comprobar que se encuentran bien.

Otro de los puntos clave para desarrollar relaciones de calidad se vincula a un propósito tratado en meses anteriores  (http://www.gabineteetapas.com/Blog/es/2019/02/11/propositos-2019-febrero/) relacionado con el cuidado de la autoestima, pues para conseguir buenas relaciones “externas” con otros debemos trabajar primero en las internas, es decir, con nosotros mismos, con la forma en que nos hablamos y cuidamos. Entender que estamos al mismo nivel que los demás, que valemos lo mismo y merecemos lo mismo que otros, y los demás lo mismo que nosotros. Relacionado con esto encontramos también la importancia de evitar los prejuicios acerca de situaciones, personas y experiencias, pues únicamente contribuyen a crear una falsa realidad en nuestra mente basada en una percepción sesgada que nos dificulta relacionarnos con otros. Debemos estar abiertos a conocer personas sin dar por hecho nada acerca de los mismos. Del mismo modo, debemos mostrar nuestra esencia como personas sin miedo al rechazo, pues únicamente encontraremos vínculos de calidad con confianza plena si mostramos como somos realmente. Por el contrario, si mostramos una “máscara” las relaciones que estableceremos serán buenas para ese “personaje ficticio” pero no satisfarán nuestras inquietudes reales. No tiene sentido perderse a uno mismo en el proceso de agradar a los demás, debemos respetarnos a nosotros mismos si pretendemos que los demás también lo hagan. Y sobre todo debes evitar la necesidad de aprobación constante, pues la sociedad está creando un entorno en el que “necesitamos” y “dependemos” de la opinión pública, en el que lo que “otros opinen” sobre nosotros, se convierte en lo que “creemos que somos”. STOP! La única opinión con la que convivimos a diario es la que nosotros tengamos de nosotros mismos, por tanto, debemos valorarnos más y tomar las decisiones que nosotros consideremos adecuadas para llegar al lugar a donde queremos llegar. Al final del día, nosotros somos los únicos que tenemos poder real sobre lo que  hacer o no durante el día.

El propósito de este mes va enfocado a  trabajar en el modo en el que nos relacionamos con los demás, dedicándole tiempo analizar nuestras formas de interactuar con otros y con nosotros mismos. Concretamente debemos reflexionar en las amistades que actualmente tenemos, identificar las relaciones sanas en las que debemos invertir tiempo y cuidados, ya que como mencionamos, una amistad debe fomentarse cuando ambos integrantes estén valorados en la misma intensidad y se respeten el uno al otro independientemente de sus diferencias.

Una vez identificadas, debemos practicar la escucha activa, es decir atender no solo a qué dicen sino a cómo lo dicen y qué quieren darnos a entender, para aprender de los demás y manifestar que nos importan sus motivaciones y preocupaciones.

 

 

Links a las publicaciones anteriores de esta serie de propósitos:

 

Referencias bibliográficas:

Aronson, Elliot (2008). The Social Animal. Worth.

Berger, P. L., Luckmann, T., & Zuleta, S. (1968). La construcción social de la realidad (Vol. 975). Buenos Aires: Amorrortu.

Martínez González, A. E., Inglés Saura, C. J., Piqueras Rodríguez, J. A., & Ramos Linares, V. (2010). Importancia de los amigos y los padres en la salud y el rendimiento escolar.

Wolf, E. (1980). Relaciones de parentesco, de amistad y de patronazgo en las sociedades complejas. Antropología social de las sociedades complejas, 19-39.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *